Muchas veces vemos en películas que
alguien arma un muñeco con intenciones de embrujar a alguien para
controlarlo o hacerle daño. Hemos visto que dicha práctica estuvo
siempre relacionada al mundo del ”vudú”, porque claro, en
Norteamérica si lo hace un negro, o una mujer, o peor, si lo hace un
ser humano con ambas características seguramente es malo (?).
Hay un hecho, y es que ya esta
instalado en el inconsciente colectivo el hecho fantástico de hacer
algún objeto con el que poder manipular a otra persona, entre ellos
el mas popular es el muñeco.
Pero ¿Es un invento? ¿Es un mito? ¿Es
invención del cine? ¿Es real alguna parte de todo esto? Te
sorprenderá saber que todas las respuestas, son sí.
Antiguamente en algunas regiones del
continente Europeo, cuando una persona enfermaba de algún
padecimiento prolongado, se confeccionaban muñecos de tela que
representaban a dicho enfermo, y se los rellenaba con hierbas y
plantas curativas o que se creía, combatían los malestares
específicos.
Se los colgaba en el cabecero de la
cama del convaleciente, o abajo de la almohada, sobre todo cuando se
trataba de niños, así que entre las muchas razones que puede haber
para hacer una bolsita de yuyos con forma de muñeco, puede ser para
ser del agrado de los niños, aunque yo creo que mas bien, puede
tener que ver con la intencionalidad.
¿Acaso ni vimos ya suficiente cantidad
de culturas que no separan la astrología de la astronomía, el arte de
la artesanía y la espiritualidad?. Hacer un muñeco de una persona a
la que amo y que esta enferma, me ayuda a visualizar su sanación,
manifiesta en el plano de la materia, mi deseo de que sane o al menos
de que se sienta mejor, en eso estoy pensando cuando lo estoy
creando.
Obviamente oler un ramo de perejil no
va a reemplazar un tratamiento antibiótico ni a elevar plaquetas
pero, es un objeto al que le depositamos una importante carga
energética que buscamos proyectar en el otro, y para alguien que se
siente mal, puede ser de mucha ayuda, aún si se tratara del polémico
efecto placebo, porque hablamos del poder que tiene nuestra mente y
que al parecer, tiene la mente de los demás y viceversa.
¿Alguien se acuerda cuando el cantante
Sandro estaba en las últimas y todas sus fans le llevaban fotos de
él mismo cuando estaba joven y espléndido, con mensajes de que se
pusiera bien pronto? ¿Cuantas veces en un memorial vemos a personas
depositando objetos que eran del agrado de otra persona o que
simbolizaban su juventud, su esencia o al menos una intención
amorosa? ¿Porqué en esos momentos en los que alguien deja un
peluchito junto a un epitafio o un cartel de búsqueda activa no se
nos ocurre pensar o decir “ un peluche no sirve de nada, no va a
solucionar nada ni traer a la persona de nuevo”.? Tal vez porque
sabemos que la intención no es necesariamente una solución mágica,
si no porque son objetos en los que depositamos algo y queremos
compartirlo con el exterior.
Ahora cabe otra pregunta ¿Cómo algo
que parece tan bien intencionado y lindo se volvió algo tan oscuro?
Los seres humanos creamos cultura todo
el tiempo, la cambiamos, evolucionamos o retrocedemos, pero siempre
cambiamos, y en el mundo del esoterismo y la magia, hay muchas
herramientas y saberes que cualquier persona puede usar para un fin
propio o colectivo, y eso puede ser para un bien, o para el mal, de
la misma manera que usás una tijera para recortar florecitas de
papel como para lastimar a otro ser vivo o a vos misme.
Cada cultura tiene su historia con
algún muñeco o juguete mágico, pero en cuanto a las culturas
provenientes de Haiti y las islas de América central con parte de descendencia
africana, tenes que saber que su historia es complejisima, profunda y
aún hermética, y no podes compararla con nuestras concepciones
occidentales de lo que es bueno o malo, lo que es maligno o benigno.
En la cosmovisión espiritual de
algunas de esas colectividades, hay espíritus buenos que se
transforman en destructores al morir su persona protegida, hay
deidades que cumplen deseos y cobran por ello, y esto esta tan
fuertemente incorporado en la identidad de su gente, que hasta hay
leyes que regulan la actividad de la “brujería”. Detrás de todo
eso, también hay un conocimiento y estudio ancestral de las
capacidades y efectos de toxinas provenientes de algunos caracoles,
peces y plantas nativas, que los brujos y brujas usan muy
conscientemente. Ellos saben cuanta cantidad se hace falta para
paralizar a una persona o para provocarle daño neuronal, así como
también conocen las sustancias para sanar y o disminuir los efectos.
Este conocimiento es hermético y pasa
de brujo a brujo, razón por la que ejercen tanto poder sobre los
demás habitantes de su comunidad. Les hacen creer que se trata de
magia, que controlan su cuerpo por medio de “muñecos” u objetos,
como asi también por medio de espíritus. El tema mas popular dentro
de este mundillo es el caso de los “zombies esclavos”, gente que
cree volver de la muerte y que es esclava de estos brujos, cuando en
realidad podemos sospechar que se trata de algo mas bien
toxicológico.
De la herencia, la distancia y la
transmutación de saberes, es que llega a esta parte del mundo la
creencia de que un brujo o bruja puede hacernos daño sin tocarnos,
manipularnos a través de un muñeco que nos representa, que somos
como esclavos de quien sea dueño o dueña de ese objeto, o que
nuestra alma ya no es nuestra y está encadenada a ese objeto.
Si yo creo en que un muñeco de tela
relleno de hierbas puede influir positiva-mente en mi salud y mis
energías, entonces también tengo que creer que un muñeco puede
influir negativamente en mí si esa es su finalidad ¿no?.
Yo creo que la respuesta, es sí.
Definitivamente, hacer un muñeco y darle un propósito, en el mundo
del esoterismo, es un acto de magia, pero si ese objeto y su carga va
a afectarme...eso depende también de mí, y entonces tambien tenemos
que aceptar que la sugestión, la paranoia y el manijeo existe. Si
alguien hace un muñeco de mí y lo rellena de tripas de algo o de
caca, porque su intención es que me pudra por dentro y me lo tira en
la ventana de mi casa, voy y lo cago a trompadas (?) pero antes puede
pasar que me asuste, que me genere desagrado, horror, tristeza, odio.
Si su intención era hacerme sentir mal, ya lo logró, si ese
sentimiento que me generó sirvió de alimento para larvas astrales o
hechizos o sus intenciones de hacerme daño con mas recursos
energéticos, entonces sí podemos decir que los muñecos funcionan.
Pero entonces, qué es el muñeco al
final ¿es bueno, malo? Yo pienso que es como una tijera, una
herramienta superversátil, que tenes que usar con consciencia.
Usos que le podés dar al muñeco:
-Amuleto: protector, terapéutico,
sanador, relajante, suerte, prosperidad, revelador de secretos, etc
-Ofrenda
-Regalo
-Canal para visualizar a los guías
espirituales o a personas, animales, etc.
-Hechizos de intenciones específicas
para personas o mascotas
-Canal de comunicación.
-El que vos quieras
¿ Tiene que ser de tela?
Yo creo que depende de tu intención,
como vimos, si esta relleno de yuyos o si vamos a dormir con éste,
la tela sería lo ideal. Pero los hay de cera, de madera, de mimbre,
de porcelana, de cerámica. Eso debieras dejarlo al servicio de tu
creatividad y tu intención.
¿Como debo confeccionarlo?
En una noche de Luna llena a las 3 de
la mañana. Na mentira, como vos quieras obviamente, no necesariamente
tenes que robarle el pelo a una persona para peluquear a tu muñeco,
pero usá elementos que ayuden a tu intención y concentración.
¿Hay que consagrarlo?
De la misma manera que hacer el
ritualito del circulo para indicar la apertura y cierre d eun momento
especial (tarot, hechizo, cocinar, meditar, ungir las velas, etc)
también podrías hacerlo con el muñequìn.
Maneras hay muchas, relacionadas a la
intención, al lugar o a la materia de tu objeto. Te dejo un ejemplo
bien pagano en el caso de que tu muñeco sea un amuleto para ayudar a
la salud de X persona:
- Abro el circulo y me anclo. A continuación, abro un circulo o dibujo mi Sigilo cualquier simbolo de protección (puede ser otro circulo, el pentáculo, el antahkarana femenino, etc) Imagino una rosa de los vientos y al Norte pongo la vela, al Oeste el Agua, al Este el Viento y al Sur, la Tierra. Entiéndase velita, cuenquito o copita, incienso, cristales o sal.
- Agarro el muñequito con cuidado y lo pongo sobre la vela, pidiéndole al fuego que cargue a este muñeco con su energía y su fuerza para ayudarle a X a combatir su padecimiento o aflicción.
- Después pongo ese muñeco sobre el cuenco de agua, pido que el muñeco ayude a lavar y los males que X persona esta padeciendo y a impedir que sus emociones se vean afectadas negativamente por sus padecimientos.
- Posteriormente pongo el muñeco sobre e incienso y pido al elemento que ayude a X persona a despejar las energías negativas de la persona X sobre su padecimiento, para que este tranquilo.
- Finalmente pongo el muñeco sobre los cristales o la sal, pidiendo al elemento que absorba el padecimiento de X y lo ayude a volver a estar saludable.
Personalmente, yo prefiero quemar un
poquito, sumergir, sahumar y cubrir, pero eso queda en lo que quiera
cada quien.
- Doy gracias y afirmo en voz alta que a partir de ahora que el propósito de este muñeco es (en este caso ayudar a sanar) a X persona.
- Guardas el muñequin, das por finalizado todo, abrís los círculos y ya está.*
*Aclaración: Este ritual tiene en cuenta a los 4 elementos como representaciones de los espíritus de la naturaleza, entendiendo que las enfermedades y los padecimientos del cuerpo también son parte de nuestra naturaleza, el objetivo no es quebrar ese flujo, si no hacerlo mas llevadero para la persona. Vos podes basar tu ritual en algun Guia, angel o deidad con la que sientas mas conexión.
Fuentes:
- Enciclopedia de las hierbas mágicas, Scott Cunningham.
- Catalepsia y “zombificación”, Tamara Sanchez.
- Mi propio Book of Shadows














